jueves 21 de enero de 2010

Miguel Hernández, el último ser humano.

Este año se cumplirá a finales (el día 30 de octubre) el centenario del nacimiento del poeta Miguel Hernández, dramático paradigma de la mala suerte y de la tergiversación hasta mucho después de muerto (el último episodio ha sido hace unos meses). Siempre ha sido uno de mis poetas favoritos y he elegido uno de sus poemas para rendirle un humilde y sentido homenaje. Que le dejen descansar en paz.
Dijo de él Pablo Neruda:
Recordar a Miguel Hernández que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor. Pocos poetas tan generosos y luminosos como el muchachón de Orihuela cuya estatua se levantará algún día entre los azahares de su dormida tierra. No tenía Miguel la luz cenital del Sur como los poetas rectilíneos de Andalucía sino una luz de tierra, de mañana pedregosa, luz espesa de panal despertando. Con esta materia dura como el oro, viva como la sangre, trazó su poesía duradera. ¡Y éste fue el hombre que aquel momento de España desterró a la sombra! ¡Nos toca ahora y siempre sacarlo de su cárcel mortal, iluminarlo con su valentía y su martirio, enseñarlo como ejemplo de corazón purísimo! ¡Darle la luz! ¡Dársela a golpes de recuerdo, a paletadas de claridad que lo revelen, arcángel de una gloria terrestre que cayó en la noche armado con la espada de la luz!

NANAS DE LA CEBOLLA.
(Dedicadas a su hijo, a raíz de recibir
una carta de su mujer, en la que le
decía que no comía más que pan y cebolla).
La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar
cebolla y hambre.

Una mujer morena
resuelta en lunas
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete niño
que te traigo la luna
cuando es preciso.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

Desperté de ser niño:
nunca despiertes.
Triste llevo la boca:
ríete siempre.
Siempre en la cuna
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.

jueves 24 de diciembre de 2009

House sí que sabe.

Que tenga que venir House a darme la razón, tiene narices, pero describe de maravilla el panorama científico nacional y no digamos ya la misérrima media de su nivel popular de conocimientos generales.
Y es que llevo años sosteniendo que el grupo de sangre que aquí llamamos "cero" no es tal, sino el O (de A, E, I, O, U.). Pues nada. Ni a médicos ni a científicos y no digamos ya a la población civil les he oído yo nunca pronunciar bien el nombre del grupo sanguíneo de marras hasta que anoche, en el episodio de turno de la serie House, lo dijo bien el mismísimo Gregory, si bien es verdad que algo grogi después de someterse a un experimento imprudente, lo que de paso le quita mucha credibilidad, como siempre, pero no por eso deja de resultarme reconfortante.
Gracias, Dr. House.
Total, una cosa más que no me muero sin ver, en este caso sin oír. ¡Ayn!, qué tranquilidad, que a gusto me he quedao.
Pues eso, que felices fiestas y próspero año nuevo pa tós.
Ana Roncero.

miércoles 25 de noviembre de 2009

El día mundial de la mujer. Andrés Calamaro.

¿Quién escribirá la historia
de lo que pudo haber sido?
yo que soñaba despierto
ya no sueño dormido.
¿Con quién estarás ahora?,
¿quién te va a dar de comer
en el día mundial de la mujer?

Voy a seguir hasta encontrar
una parrilla en dolores.
No miraste bién
en mis espejos retrovisores.
Ahora que pusiste el freno
espero que encuentres algo bueno
que morder, que morder.

Eduardo subí la radio,
yo enciendo un petardo
¿Cuánto falta para llegar
a cualquiér lugar?
Ojalá te sientas
solamente un poco mal
en el día de la mujer mundial.

¿Quién está preparado
para ser un chico abandonado?
¿Quién tiene el blanco del camino
en el ojo, marcado?
Edu, ¿falta mucho
para parar y comer?
es el día mundial de la mujer.
No entendí si ibas a ser
libre o esclava,
no entendí si fui tu dueño
o un borracho que pasaba.
Soy grande pero tengo
algo que aprender
es el día mundial de la mujer.

Elegí pena u olvido
o sudor compartido.
Ojalá no me arrepienta
de haberme conocido.
Lo importante es que núnca
pude hacerte sentir mal.
Felíz día de la mujer mundial,
el día de la mujer mundial.
c) Andrés Calamaro.

lunes 16 de noviembre de 2009

Suerte, Aminetu.

La defensora saharaui de los Derechos Humanos, Aminetu Haidar, ha vuelto a poner en evidencia las contradicciones burocráticas y administrativas chapuceras y demenciales que se traen entre manos Marruecos y España.
Esto, como seres humanos, europeos y españoles, nos debería preocupar a todos, a pesar de que la única que lo está sufriendo ahora en su cuerpo (de salud delicada, por cierto) es Aminetu y los saharauis y españoles que la acompañan en el aeropuerto de Lanzarote y aledaños a los que son sacados por las noches.
A cualquier administrativo, operario de fábrica, empleado, funcionario, trabajador o ejecutivo españoles, en principio, no parece afectarles lo más mínimo. Pero las crisis están demostrando que, lo queramos o no, todo lo que sucede en este mundo nos afecta a todos y a veces de forma cada vez más dolorosamente directa y no sólo metafórica o solidaria, porque estoy segura de que a cualquier ciudadano español le ha pasado y le puede pasar cualquier día semejante o parecida, humillante y canalla circunstancia. Y entonces, igual, ya no le da tanta risa.
Somos burros, somos cómodos, somos unos acojonados y nos creemos más importantes que nadie, es decir, nos estamos esclavizando y arrugando nosotros mismos, que es lo que les viene bien a los Sultanes poderosos esclavistas y a sus amigos ministros españoles, cínicos y bien pagados.
Cuando los monolingües se inclinan ante Obama, por ejemplo, como símbolo del poder imperial, se olvidan de que hay muchas otras Obamas Haidar sobre las que, en lugar de tratar con educación, descargan sus verdaderas mezquindades de chupatintas mentales. En realidad, no tendrían que hacer nada extraordinario, sólo aplicar la Justicia y la Honestidad. Lo mismo, ahora que caigo, es que no las tienen.
Te deseo Suerte, Aminetu, al tiempo que te pido disculpas en nombre de un representante al que, como ciudadana, pago y me avergüenza, pago y me defrauda, pago y me traiciona. Que los dioses te concedan mucha Buena Suerte, Aminetu, porque con algunos seres de por medio me temo que es lo único que se puede desear.
Ana Roncero.

jueves 1 de octubre de 2009

No sé por qué te quiero. Victor Manuel y Ana Belén.


No sé por qué te quiero
será que tengo alma de bolero
tú siempre buscas lo que no tengo
te busco en todos y no te encuentro
digo tu nombre cuando no debo.

No sé por qué te quiero
si voy a tientas tú vas sin freno
te me apareces en los espejos
como una sombra de cuerpo entero,
yo me pellizco y no me lo creo.

Si no me hicieran falta tus besos
me tratarías mejor que a un perro
piensa que es libre porque anda suelto
mientras arrastra la soga al cuello.

Querer como te quiero
no va a caber en ningún bolero
te me desbordas dentro del pecho
me robas tantas horas de sueño
me miento tanto que me lo creo.

Si no me hicieran falta tus besos
me tratarías mejor que a un perro
piensa que es libre porque anda suelto
mientras arrastra la soga al cuello.

Querer como te quiero
no tiene nombre ni documentos
no tiene madre no tiene precio
soy hoja seca que arrastra el tiempo
medio feliz en medio del cielo.
c) Víctor Manuel

martes 22 de septiembre de 2009

Me lo decía mi abuelito. José Agustín Goytisolo/Paco Ibañez.


Me lo decía mi abuelito,
me lo decía mi papá,
me lo dijeron muchas veces
y lo olvidaba muchas más.
Trabaja niño, no te pienses
que sin dinero vivirás.
Junta el esfuerzo y el ahorro
ábrete paso, ya verás,
como la vida te depara
buenos momentos, te alzarás
sobre los pobres y mezquinos
que no han sabido descollar.
Me lo decía mi abuelito,
me lo decía mi papá,
me lo dijeron muchas veces
y lo olvidaba muchas más.
La vida es lucha despiadada
nadie te ayuda, así, no más,
y si tú solo no adelantas,
te irán dejando atrás, atrás.
¡Anda muchacho dale duro!
La tierra toda, el sol y el mar,
son para aquellos que han sabido,
sentarse sobre los demás.
Me lo decía mi abuelito,
me lo decía mi papá,
me lo dijeron muchas veces,
y lo he olvidado siempre más.

c) José Agustín Goytisolo / Paco Ibañez

martes 4 de agosto de 2009

Soñar contigo. Toni Zenet.


Déjame esta noche... soñar contigo,
déjame imaginarme en tus labios los míos,
déjame que me crea que te vuelvo loca,
déjame que yo sea quien te quite la ropa,
déjame que mis manos rocen las tuyas,
déjame que te tome por la cintura,
déjame que te te espere aunque no vuelvas,
déjame que te deje, tenerme pena.

Si algún día diera con la manera de hacerte mía,
siempre yo te amaría como si fuera siempre ese día,
qué bonito seria jugarse la vida, probar tu veneno,
que bonito seria arrojar al suelo la copa vacía.

Déjame presumir, de ti un poquito,
que mi piel sea el forro de tu vestido,
déjame que te coma solo con los ojos,
con lo que me provocas yo me conformo.

Si algún día diera con la manera de hacerte mía,
siempre yo te amaría como si fuera siempre ese día,
qué bonito seria jugarse la vida, probar tu veneno,
que bonito seria arrojar al suelo la copa vacía.

Déjame esta noche... soñar... soñar... contigo.
c) Toni Zenet